¡¡El Señor ha resucitado
Pedro!! Ven y ve.
Esas fueron las palabras
que hicieron eco en su corazón de aquél hombre que Satanás quería zarandearlo
como el trigo, de aquél hombre que juró ir a la muerte y cuando el gallo cantó
se dio cuenta de que había fallado, de aquél hombre que lloró que se le
desgarraba el alma.
Y entonces el mismo Señor
le vuelve a encontrar, con esos mismos ojos que le vieron en el patio de
Caifás, y le pregunta 3 veces ¿Me amas más que estos?, las mismas 3 ocasiones
conforme a las veces que le negó; restauración total, plena. El hombre pescador
entiende que el Señor sigue teniendo palabras de vida eterna, las escucha, y
ahora vibran en su alma más que nunca.
Pero aún no termina el
Señor con él, sino que le da una nueva misión “Id y predicad”, y pregunta: (Nota:
No es un relato bíblico).
-Señor, ¿Tengo que predicar
al que te insultó mientras caminabas al Calvario?
El Señor le dice: Sí,
Pedro a ese, dile que lo amo, y que vivo; dile que lo perdono.
-Señor ¿y al soldado que
te atravesó con una lanza?.
-Sí, Pedro, dile que lo
amo, que entregué mi vida por él, y también a aquellos que no creían en mí, a
todos y cada uno Pedro; a todos sin excepción.
-Señor, ¿y al que te
negó.. para él también hay perdón, para el aún hay amor en tu corazón?
-Sí, Pedro, también para
Ti. Nadie tiene mayor amor que el que pone la vida por sus amigos.
Un Pedro renovado, ahora
un hombre que fortalece y ánima a los demás, Sí, para tí también hay perdón.
“Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado,
por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente
preciosa que la nuestra: Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de
nuestro Señor Jesús.” 2 Pedro 2:1-2.
“Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su
gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él
mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.” 1 Pedro 5:10.
No hay comentarios:
Publicar un comentario