jueves, 19 de diciembre de 2013

Creo que algo me está negando..

Mientras leía el capítulo de un libro (Salvaje de corazón), me llamó la atención una de idea que tenía Eva cuando fue tentada por la serpiente ahí en Génesis 3.
La serpiente como era astuta sembró la duda en el corazón de Eva haciendo pensar a la madre de los vivientes así:“Creo que Jehová Dios me está negando algo bueno”.

Hasta día de hoy es la mentira más grande establecida por el enemigo en el corazón del hombre para hacerlo caer y darse cuenta por su propia experiencia que DIOS tenía razón.
El enemigo es engañador, padre de mentira (Jn 8:44), y astuto (Gn 3:1), y esta estrategia le ha funcionado por años. Siempre llega sembrando la duda pero va más allá, ya que siempre quiere poner en duda el carácter de Dios (“Con que Dios ha dicho”), pero también quiere hacer que el creyente piense que DIOS le esta negando algo.

El enemigo arroja ideas (insistentemente) para hacernos pensar que Dios nos está negando algo, por ejemplo: el sexo, el amor, la paz, la diversión, la felicidad, el trabajo perfecto, entre muchas otras cosas que pudiéramos enumerar.

Eva pensó que Dios le estaba negando ser como ÉL, y vio que el árbol era bueno para comer (los deseos de la carne), y agradable a los ojos (los deseos de los ojos), y árbol codiciable para alcanzar sabiduría (la vanagloria de la vida), Tremenda trampa que el diablo había sembrado.

Sabemos que DIOS se deleita en obediencia (1 Sam 15:22), y el hombre, al igual que en el huerto, de muchas cosas puede participar pero de lo que DIOS ha dicho que NO, se tiene que abstener o esperar a que DIOS diga que es lícito, y sin embargo, a veces creemos que DIOS nos está negando algo bueno.

Nos pasa como Eva, ¿Qué tan malo podría ser?, hasta que probamos y entonces las consecuencias de nuestro propio pecado nos acaba, entonces entendemos y sabemos que DIOS tenía razón (siempre la tiene), y que no nos negaba algo bueno, sino que nos guardaba de los estragos del pecado, de la vergüenza de la falla, de la contaminación de nuestro corazón, pero sobre todas las cosas nos guardaba para que no sintiéramos el dolor que es darle la espalda a DIOS, del dolor que es fallar al único que nos ha extendido la mano, ÉL.

¿Cuántos hombres sufriendo por el pecado? Por creer que DIOS les estaba negando algo bueno, como el sexo antes del matrimonio, la diversión, etc.
¿Cuánta murmuración en la iglesia por presunción de que nosotros también somos dignos y partícipes de tal ministerio? (Num 12:8)

DIOS no nos está negando algo bueno; seguramente ud me ha de comprender; cuando hemos caído, terminamos intentando escondiéndonos del Omnipresente, temerosos de escuchar la voz del que es Amor, desnudos, admitiendo nuestra falta.

Lo que me maravilla es que DIOS siempre hace la pregunta ¿Dónde estas tú? Busca al hombre, cubre la desnudez del hombre, y emite la consecuencia del pecado,

Al final de nuestra desobediencia reconocemos y con la cabeza agachada decimos “Tenías razón… no debí haber comido de aquél árbol prohibido, Tú nunca me negaste algo bueno, tan solo me estabas guardando”.

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