Génesis, el libro del
inicio de todas las cosas que existen y que vemos, muestra una similitud en sus
primeros versículos entre la tierra y nuestra vida.
Génesis 1:2“Y la tierra
estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…”al
leer hace algún tiempo este versículo se me hizo muy similar a lo que era mi
vida (desordenada, vacía, en tinieblas), y entonces, al igual que en la
creación DIOS empezó a decir (y dijo Dios) y todo empezó a cambiar.
“Y la tierra estaba desordenada”.Esta
frase da la idea de que la tierra era improductiva, era incapaz de dar algo
bueno y carente
del orden que reinaría en ella cuando se completara el mandato de Dios. ¿Ya se dio
cuenta de la similitud con nuestra vida?. Nosotros éramos como ovejas
descarriadas (Isa 53:6), incapaces de dar fruto (Rom 6:21) o agradar a Dios e incluso de buscarlo (Rom 3:11,12), y cada
quién se apartaba por su propio camino (Is 53:6), sin esperanza, sin rumbo, sin
nada en el mundo (Efe 2:12), podemos decir “Y mi vida estaba desordenada” con
mucha veracidad y con mucha vergüenza.
“Y la tierra estaba vacía”.
En el principio la tierra estaba inhabitada, no había nada en ella para admirar
y contemplar su belleza (como hoy lo hacemos con algunos paisajes), ni tampoco
había vida de ninguna clase, pero sí
existía en la tierra una “propiedad” para ser habitada, había un hueco enorme en
ella. Nuestra vida antes de conocer a Dios era así, tenía un hueco enorme que
solo Dios es capaz de llenar, también no había nada digno de admirar (1 Co 1:27),
nada digno de exaltar, ni de contemplar la belleza, hasta que Cristo empezó a
habitar en nuestro corazón y nos dio vida, la vida abundante (Jn 10:10).
“Y las tinieblas estaban”..
La tierra como reflejo de nuestra vida se asemeja aún más a esta condición de
en tinieblas, no había en ella luz alguna; aún no había conocido, ni
experimentado como la luz disiparía las tinieblas de la cuál era presa. DIOS
creó la luz para la Tierra ,
a nosotros nos mostró la Luz
(Jn 1:4,5), nos dijo Jesús que ÉL era la
Luz del Mundo (Jn 8:12), nos llamó a su Luz admirable (1 Pe
2:9), para ya no vivir una vida en tinieblas que estaban sobre nosotros
oprimiéndonos, para seguir el camino de la Luz (Ef 5:8).
Dios se ha mostrado a
través de Jesucristo y por su obra en la Cruz empieza a hacer nuevas todas las
cosas, nos da un corazón de carne (Eze 11:19), y el Espíritu de Dios está
atendiendo a la voz del Padre para actuar en la vida del creyente y terminar la
obra que ÉL mismo comenzó (Fil 1:6), hoy podemos decir “Y mi vida estaba
desordena, y vacía, y las tinieblas estaban sobre mí..” pero dijo DIOS.. y
trajo orden, llenó el vacío, y me trajo su luz.
¿No es emocionante?, DIOS
comienza a actuar y a crear nuevas todas las cosas, y vio DIOS que era bueno en
gran manera (así como ÉL es bueno). Crear es una capacidad que sólo DIOS puede
hacer (la de destruir la hacemos nosotros) y es por eso que sólo DIOS puede
crear y hacer todas las cosas nuevas, hacer al hombre nueva criatura (2 Co
5:17).
Algunas diferencias es que
a la Tierra la sustenta por el designio de su voluntad, y está Tierra algún día
pasará; pero nuestra vida en Cristo no pasará, y nuestra vida esta escondida
con Cristo en Dios (Col 3:3).
Hasta estos versículos,
Dios había sido el Autor de toda acción, es por eso que todo era bueno…, el día
en que todo se corrompió fue cuando Dios dejó de ser el único Autor y el hombre
quiso tomar su lugar (Gn 3); ¿acaso no sucede igual en nuestra vida?,
corrompemos lo que Dios ha hecho por creernos más sabios que Él y querer tomar
su lugar (próximamente, aún en redacción..).
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