Seguimos
en la lucha
Ud se ha preguntado ¿Qué
es lo que lo mantiene aún en la lucha?, en algún momento me dí cuenta de mi
debilidad y fragilidad, por lo que empecé a notar algunos detalles que antes no
había notado.
Seguimos en la batalla
por:
Las
oraciones de los santos.
Pablo en el libro de
Romanos 1:9 escribe “sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis
oraciones”; hoy alguien ha orado por mí y tal vez yo no lo sepa pero sin duda
sus oraciones fueron oídas en los cielos y me han fortalecido.
Una ocasión fui a
compartir a un lugar y antes de iniciar la meditación, se acercó una amiga de
aquel lugar y me dijo “la Iglesia ha estado orando por ti”, en ese momento
entendí que aquellas oraciones habían fortalecido mi corazón y lo seguirán
fortaleciendo.
Gálatas 6:2 dice “Sobrellevad los unos las cargas
de los otros”, y en muchas ocasiones muchos de mis hermanos lo han hecho a través
de la oración; Pablo escribe también “Me ayudéis orando por mí a Dios” (Rom
15:30).
En una reunión me tocó orar por una persona, al
término de la oración se me acercó y me dijo “Gracias”; entonces entendí la
importancia de “orad unos por otros”, es algo que al día de hoy no puedo
explicar lo que sintió mi corazón al escuchar “gracias”.
¿Porqué seguimos aquí?, porque las oraciones de
los santos nos han fortalecido grandemente, de los que sabemos que oran por
nosotros y también de los que no sabemos que lo estuvieron haciendo hasta que
nos dicen; pues “El Señor está con los que sostienen mi vida” (Sal 54:4)
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