Todos tenemos algún
momento que recordamos muy seguido; seguramente es un momento especial en
nuestra vida. Uno de mis familiares tiene uno que es muy fácil identificar al
platicar con él, ese momento es.. “su inicio de noviazgo”; cuando platicamos
sobre el fútbol o alguna otra cosa casi siempre toma como parámetro de
referencia su noviazgo, y dice “ah sí, en ese entonces aún no andaba con ….” ó
también suele decir “sí, yo ya andaba con …”, ese momento marcó su vida, es un
momento que recuerda y así como él, cada uno tenemos un momento que recordamos
en donde las cosas empezaron a “pintar” diferente para nosotros, o las
empezamos a ver distinto.
Los hombres y mujeres de
la Biblia experimentaron muchos eventos que los marcaron y les dieron fortaleza
para vivir una vida diferente; como a Pablo, el mismo relata el evento que
marca su vida, su conversión, (1 Tim 1:12-15, Hech 22:6-16), también David
cuando comete un error en su vida y escribe 2 Salmos (que nos enseñan la gracia
de Dios con el hombre que va con corazón arrepentido y humillado), sin duda lo
marco en su vida para ser levantado por la gracia de Dios, o a Moisés que tuvo
que dejar Egipto y enseñar lo que es ser sostenido como viendo al Invisible
(Heb 11:27), y así pudiéramos mencionar de los eventos que han marcado nuestras
vidas, muchos de dolor, muchos de alegría, muchos de consolación, de esperanza,
de fe, pero todos que sin duda al voltear atrás y recordarlos nos hacen decir: ¿quién soy yo, y qué
es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí? (2 Sam 7:18).
Yo tengo el mío en mi
corazón, cuando el Señor me ha marcado para mostrar su gracia, gracia
abundante. ¿Tú recuerdas el tuyo?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario